Para que un sistema de alfombras de entrada funcione, debe:
Recoger suciedad, grava y humedad.
Ser resistente y duradero.
Retener en su interior la suciedad y humedad.
Mantener su buena apariencia con el uso.
Ser de fácil limpieza.
1. Recoger suciedad, grava y humedad
Mientras los visitantes caminan sobre la alfombrilla, ésta debe recoger la suciedad de sus zapatos. Utilice una alfombrilla primaria antisuciedad, para recoger la suciedad y grava. A continuación coloque una alfombra secundaria para recoger la humedad y suciedad más fina.
2. Ser resistente y duradero
Una alfombrilla corta, no se pisará con ambos pies, y no funcionará. Coloque alfombras suficientemente largas para ser pisadas varias veces. Cuantas más pisadas, mayor limpieza.
3. Retener en su interior la suciedad y humedad
Una vez que la alfombrilla ha recogido la suciedad, no queremos volver a verla. Una buena alfombrilla, la ocultará y retendrá en su interior. Una alfombrilla de mala calidad, mantendrá la suciedad y el agua en la superficie y permitirá que la siguiente persona la introduzca en el interior.
4. Mantener su buena apariencia con el uso
Cuando hay mal tiempo, la alfombra debe trabajar al máximo. Las alfombrillas pobres se ven sucias y desgastadas muy pronto. Las buenas, mantienen un buen aspecto todo el día.
5. Ser de fácil limpieza
Las alfombras que recogen suciedad necesitan ser limpiadas. Una buena alfombra será de limpieza fácil y rápida, y siempre tendrá buen aspecto.